El Liverpool ganó 4-2 en su primer partido de la Premier League

Hugo Ekitike

El 15 de agosto, el Liverpool recibió al Bournemouth en su primer partido de la temporada 2025-26 de la Premier League. Antes del inicio, los jugadores de ambos equipos y la afición de Anfield guardaron un minuto de silencio en memoria del desafortunado delantero Diogo Jota.

En la primera mitad, el Liverpool, campeón, dominó la posesión del balón. Sin embargo, fue el Bournemouth quien creó las ocasiones más peligrosas.

Antoine Semenyo y Marcus Tavernier tuvieron ocasiones de oro, pero no las aprovecharon, para gran consternación de la afición visitante. Con el partido aparentemente empatado, el gol decisivo llegó de un joven jugador.

En el minuto 37, el delantero Hugo Ekitike realizó una magnífica actuación individual. Tras recibir el balón de Alexis Mac Allister, superó con habilidad al defensa Marcos Senesi antes de disparar con potencia al segundo palo, poniendo el 1-0 para el Liverpool.

Este gol no solo alivió la presión, sino que también sirvió como una contundente confirmación del nuevo contrato del Kop. Al entrar en la segunda mitad, el Liverpool siguió demostrando su fuerza. Apenas cuatro minutos después del descanso, Cody Gakpo amplió la ventaja con una carrera en solitario y una definición con clase.

Tras recibir el balón de Ekitike, el delantero holandés dribló con confianza a una línea de jugadores del Bournemouth antes de soltar un peligroso disparo raso, poniendo el 2-0. El partido parecía sentenciado y los tres puntos estarían fácilmente asegurados en Anfield, pero la verdadera emoción apenas comenzaba.

Sin preocupaciones, el Bournemouth remontó con fuerza, y fue Antoine Semenyo quien reavivó sus esperanzas. En el minuto 64, tras un rápido contraataque, David Brooks le dio un pase a Semenyo, quien corrió y remató cerca de la portería, reduciendo el marcador a 2-1.

Este gol dio a los visitantes una gran inyección de confianza. Sin embargo, lo inesperado ocurrió en el minuto 76.

Semenyo volvió a estar en el partido. Con una magnífica carrera individual desde su propio campo, superó a la defensa del Liverpool antes de soltar un potente zurdazo, igualando el marcador 2-2 y silenciando a la afición de Anfield.

En un partido difícil, la audacia y las sustituciones estratégicas del entrenador Arne Slot dieron sus frutos. Dio entrada a Federico Chiesa, y el italiano se convirtió en el héroe.

Mo Salah and Chiesa

En el minuto 88, tras una situación caótica en el área del Bournemouth, el balón le cayó a Chiesa, quien no falló con una volea decisiva, poniendo al Liverpool de nuevo por delante entre la exultante afición. La pesadilla del Bournemouth aún no había terminado.

Como era de esperar, en el cuarto minuto del descuento, mientras los visitantes buscaban desesperadamente el empate, Mohamed Salah aprovechó el despeje de Endo para realizar un magnífico regate individual y definir, sellando la victoria por 4-2 y acabando con todas las esperanzas de sus rivales.

El partido terminó en un escenario frenético, digno de un debut soñado en la Premier League. El Liverpool demostró espíritu de campeón, mientras que el Bournemouth, a pesar de la derrota, ofreció una lucha notable.